Fariolen. Un masaje milenario

El masaje en Fariolen  es el producto de una larga historia. Y es que el masaje ya fue idea de los chinos unos 3.000 años antes de Cristo. Comenzó siendo una síntesis perfecta de masaje y gimnasia. Ahora es la fusión de la tradición milenaria oriental y la innovación de occidente. Es de esta forma como el masaje se ha convertido actualmente en una de las terapias más solicitadas para sanar cuerpo y mente. En el templo del bienestar Fariolen se cuida y se mima cada detalle y cada rincón del centro. Se trata de lograr un viaje a través de los sentidos. Para lograr una experiencia única se crea una atmósfera de relajación que nos introduce en un mundo lleno de sensaciones nuevas y diferentes que nos conducen a la calma.

El ritual en Fariolen es ancestral. La mejor bienvenida es siempre con un té que prepara la temperatura corporal para luego caer rendidos a las manos expertas de los terapeutas. Lo que espera en el interior de sus salas individuales o dobles es un mundo dominado por la calma y el bienestar. Un mundo donde los masajistas te acompañan en un viaje irrepetible a través de los sentidos.

A partir de este momento comienza el trabajo del masajista. En el templo del bienestar se aplican distintas técnicas manuales. Técnicas que son capaces de sanar cuerpo y mente estimulando el flujo de la energía e incidiendo en el funcionamiento del propio organismo de forma realmente positiva. Se trabaja en dos niveles: un nivel físico, actuando en el sistema neuromuscular, la circulación sanguínea y la piel, y un nivel energético trabajando en los órganos internos.

Se trabaja el cuerpo a través de la digitopuntura, movilizaciones, tracciones, fricciones y presiones profundas que logran actuar sobre todo el organismo. Se trata de un tratamiento preventivo a través del cual se consigue restablecer el equilibrio energético. Se trata de un tratamiento que debes probar para descubrir un viaje de sanación que te dejará completamente renovado.

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